12 feb. 2012

Vaya, vaya, creo que ni era tan tonto, ni estaba tan loco...¿Qué opinan ustedes?


¿Qué probabilidades tenía el señor más feo, tonto y loco del barrio, de besar a la chica más guapa que pasaba por la calle?
Muy pocas. Poquísimas.
Pues aquel día sucedió. El destino se la colocó al lado de unos contenedores de basura.
Ella,  joven y guapa, muy guapa, en contraste con la calle, rancia y sombría. Esperaba a una amiga, con la que había quedado para comer, y no se le ocurrió otra cosa que pasear por la acera para hacer tiempo.
La masculina mirada, tan alta como extraviada, se paró en seco en cuanto la vio. ¡Aquella femenina belleza destacaba tanto al lado de los contenedores…!
Él abrió mucho los ojos, pasmado. No fue necesario que abriera la boca: la mandíbula cedió ante tales encantos. En el interior, la campanilla temblaba de emoción. Los flechazos son así.
-Hola –pudo al fin decir el señor. Era feo, tonto y loco, pero no tímido.
-Hola –respondió ella, que además de joven y guapa, era educada.
La mirada extraviada actuó con romántico arrojo:
-¿Nos conocemos?
La guapa, que además de joven y educada, era sincera, contestó:
-No lo creo. Me acordaría.
La osadía del señor parecía no tener límites.
-Me presento: yo soy Pedro.
E inmediatamente, le estampó dos besos. Por algo, además de feo, tonto y loco, era el más rápido del barrio.
La guapa, que además de educada y sincera, era de reacciones lentas, se vio obligada a responder a las muestras de afecto del desconocido.
Él vio el cielo abierto, y apostó el todo por el todo:
-¡Te invito a un café!
Ella estuvo a punto de declinar la oferta con una de las mil típicas excusas: tengo prisa, otro día, no me gusta el café, mi abuelita está enferma…Pero la guapa, que además de joven, educada y sincera, era muy atlética, echó a correr a toda velocidad por la calle rancia y sombría.
Él se quedó atónito y un poquito decepcionado. Fijó distraídamente la vista sobre los contenedores de basura. De repente, sonrió. No había habido café, pero al menos, había conseguido darle dos besos a la más guapa.

10 comentarios:

  1. Nuestras victorias y nuestros fracasos dependen de como se miren verdad? me alegro que esta historia vea el vaso medio lleno...
    Como siempre, me encantan tus historias!

    un besito!

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  2. Querer es poder. Consiguió lo que se propuso aunque puede que le quedara cierto gusto amargo porque una vez conseguido lo que se proponía, quería aún más. Está claro que el ser humano es insaciable por naturaleza. No lo podemos evitar.

    Nos leemos.

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  3. Mi estimado Seymour, aún con un rictus de complice sonrisa en mi rostro por lo que acabo de leer, paso a contarte que algo 'similar' viví no hace mucho, -beso de un extraño en la vía pública-. Permíteme que esta 'educada y sicera' mujer, te adjunte el enlace de donde está ubicado el relato, te invito a leerlo, lo escribí exactamente como sucedió:

    http://flordeacantiladogelescalderon.blogspot.com/2010/05/lo-que-hoy-me-ha-sucedidoreal-autora.html

    (gracias por el comentario que me dejaste, por él vine, y porque me gusta lo que veo, me quedo)

    Un abrazo

    Geles

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  4. él si que fue rápido y efectivo.

    Pd: Gracias por tus palabras en el blog.

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  5. Yo creo que tus pequeños cuentos son muy buenos. Lo de pequeños es porque son cortos. Lo de bueno es porque son grandes.

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    1. Parece que no tienes blog en el que dejar un comentario de agradecimiento; lo dejo pues aquí, con la esperanza de que lo leas.

      Gracias de corazón y saludos decadentes.

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  6. Hola Sir Seymour,
    Gracias por ser seguidor de mi blog. Yo suelo leer tus relatos y me parecen muy originales, cargados de una sutil ironía.
    Enhorabuena!

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    1. Hola, Planeta Dragón.
      En tu caso, puedo acceder a tu blog y disfrutar de su lectura, pero no hay forma de dejarte un comentario. Gracias por el tuyo. Estaré muy feliz de seguir recibiendo tu visita.

      Saludos decadentes.

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  7. Hola Mr. Wolcott.
    La historia es curiosa, es como un recorte de la realidad. la moraleja positiva me gusta también. Ánimo es lo necesitamos para soportar el día a día.
    No sé cómo has encontrado mi blog, pero si quieres que intercambiemos impresiones o relatos (yo más que micros escribo relatos cotros, novelas, poesía...) puedes usar mi correo electrónico. Está en el blog.
    El relato me ha gustado. ¡Ánimo!

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  8. Jajaja, qué morrro!!!! Está visto que hoy en día no basta con ser guapa, educada y sincera, también hay que ser atlética.

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Este aristócrata ocioso y decadente leerá sus opiniones con sumo interés.