8 ene. 2012

Este escrito me gusta, aunque a mi parecer es más un pensamiento que un relato...¿Qué opinan ustedes?

Almudena vive una existencia plácida, firme y equilibrada, bastante cercana a  lo que para ella es la felicidad.
Sin embargo, algunas tardes en las que deambula por su ciudad secreta, una presencia intangible viene a su encuentro. Se le aparece con la atmósfera agónica, el tiempo silencioso, el sol mortecino y los tonos ocres de final de una etapa, y no deja de lanzarle caprichosas señales al enredársele en el pelo y susurrarle suaves ecos que ella, sumida en un mundo que habla otro idioma, todavía no acierta a comprender…
De repente, cuando cree estar a punto de convertir esa percepción en realidad, a Almudena se le escapa, sin tiempo de haberla reconocido, y queda sola frente a una sacudida interior irracional, rebelde y liberadora que le confirma que la vida es… algo más.

1 comentario:

  1. Sin duda la vida es algo más que una existencia plácida. Demasiado plácido tampoco es plan, te aburres mucho y entonces la vida se hace larga, con tantísimos años de placidez.

    Encantada, Sir.

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Este aristócrata ocioso y decadente leerá sus opiniones con sumo interés.