8 ene. 2012

Me gusta imaginar que estas palabras fueron escritas durante un viaje...¿Qué opinan ustedes?

En un lugar que no es ni el origen ni el fin del mundo, una maravillosa paradoja de la naturaleza decidió instalarse y echar raíces: por una parte, es una empinada ladera sobre la que se extiende un extraordinario prado escandalosamente verde; a lo largo de su desnivel imposible, las vacas pastan en plácido y admirable equilibrio, sin miedo a las alturas.
De repente, al llegar a la cima, la hierba desaparece de forma brusca: al otro lado, se abre un acantilado tan bello como traidor, abrupto mirador de vientos fascinados por el indómito mar.
No es que el paisaje sea hipócrita, pero sí tiene dos caras. Por algo es el lugar en el que agua, tierra y aire permanecen unidos por los colores más fríos de la contradictoria naturaleza.

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Este aristócrata ocioso y decadente leerá sus opiniones con sumo interés.